Cuando algo no está funcionando en mi rutina de cabellera, es evidente. De suave a tieso, es un cambio que no puedo permitir.

No es sólo cuestión de textura, también se involucran el tiempo y el esfuerzo… Con el pelo decolorado (y últimamente teñido de colores), éste tiene una sobredosis de procesos y mantenerlo sano es una prioridad, por lo tanto, usar buenos productos es parte de la rutina de cuidado.

Mi favorito de la semana es la línea Kérastase Discipline. No sé si es trampa… Pero la verdad es que una pareja de estos productos han sido un gran apoyo a mi cabellera. Usé el champú Bain Discipline (puedes encontrarlo en dos versiones: sin sulfatos y normal). El complemento es la Maskeratine, una mascarilla restructurante que deja el pelo suave, fácil de desenredada y -sobretodo-de peinar.

Uno se acostumbra fácilmente a las cosas buenas. pero cuando no se tienen, las recuerdas en un instante. Cuando vuelvo a luchar para secarme el pelo y peinarme; cuando redescubro la diferencia entre un champú que me funciona; en ese instante Satán me jala al infierno.  Así de rápido, me di cuenta que desde que se acabó mi tratamiento Kérastase, he vuelto a luchar con mi cabellera.

Tip: Si tienes el pelo normal, ni te molestes a usarlo. El resultado que tendrás te producirá un “ñé”, ni bueno, ni malo. Es para pelo maltratado, procesado y/o o que tiene dificultades para peinarse.

Lo puedes encontrar en : Salones de belleza que vendan la línea Kérastase.

$:

– Bain Discipline  (sin sulfatos): $386.00 MXP

– Bain Discipline : aprox $365.00 MXP

– Maskeratine:  $500.00 MXP